Efectos secundarios de Ramipril 2,5 mg
Los efectos secundarios más comunes son mareos, dolor de cabeza, cansancio y tos seca. La mayoría son leves y desaparecen en pocos días, pero debe informar a su médico si empeoran o persisten.
Frecuentes (entre 1 y 10 de cada 100 personas)
- Dolor de cabeza o cansancio
- Mareos, especialmente al empezar o aumentar la dosis
- Desvanecimiento o presión arterial baja
- Tos seca irritativa
- Sinusitis o bronquitis
- Dificultad para respirar
- Dolor o molestias de estómago
- Diarrea, indigestión, náuseas
- Sarpullido en la piel
- Dolor en el pecho
- Calambres o dolor muscular
- Niveles altos de potasio en análisis de sangre
Poco frecuentes (entre 1 y 10 de cada 1.000 personas)
- Problemas de equilibrio (vértigo)
- Hormigueo, entumecimiento o sensaciones anormales en la piel
- Pérdida o cambios en el sabor
- Problemas para dormir
- Tristeza, ansiedad o nerviosismo
- Nariz congestionada o asma empeorado
- Hinchazón abdominal con dolor, vómitos y diarrea
- Ardor de estómago, estreñimiento o sequedad de boca
- Orinar más frecuentemente
- Sudoración excesiva
- Pérdida de apetito
- Latidos cardíacos irregulares o rápidos
- Hinchazón de brazos y piernas
- Enrojecimiento
- Visión borrosa
- Dolor articular
- Fiebre
- Problemas sexuales en hombres
- Deseo sexual disminuido
Raros (menos de 1 de cada 1.000 personas)
- Confusión o sensación de inseguridad
- Hinchazón e inflamación de la lengua
- Descamación o desprendimiento grave de la piel
- Sarpullido con relieve, picazón
- Problemas en las uñas
- Magulladuras en la piel
- Rojeces y extremidades frías
- Enrojecimiento, picazón e hinchazón de ojos
- Alteraciones de la audición y ruidos en los oídos
- Debilidad general
- Descenso de glóbulos rojos, plaquetas o hemoglobina en análisis
Consulte a su médico inmediatamente
Deje de tomar el medicamento e ir inmediatamente al médico si presenta: hinchazón de cara, labios o garganta con dificultad para respirar o tragar; reacciones graves en la piel con úlceras en la boca; ritmo cardíaco muy rápido, palpitaciones, dolor torácico; dificultad respiratoria grave; sangrados anormales; dolor abdominal grave; fiebre, ictericia o signos de problemas hepáticos; dolor abdominal que llega a la espalda.