Efectos secundarios de Pramipexol 1,05 mg

Los efectos secundarios más comunes incluyen movimientos involuntarios anormales, somnolencia, mareo y náuseas. También pueden presentarse alucinaciones, confusión y cambios en comportamientos impulsivos, por lo que es importante informar al médico de cualquier síntoma inusual.

Muy frecuentes (más de 1 de cada 10 personas)

  • Movimientos involuntarios anormales de las extremidades
  • Somnolencia
  • Mareo
  • Náuseas

Frecuentes (entre 1 y 10 de cada 100 personas)

  • Comportamientos inusuales o impulsivos
  • Ver, oír o sentir cosas que no están presentes (alucinaciones)
  • Confusión
  • Cansancio
  • Problemas para dormir
  • Hinchazón en las piernas
  • Dolor de cabeza
  • Presión sanguínea baja
  • Sueños anormales
  • Estreñimiento
  • Cambios en la visión
  • Vómitos
  • Pérdida de peso y de apetito

Poco frecuentes (entre 1 y 10 de cada 1.000 personas)

  • Desconfianza excesiva sobre la salud
  • Ideas falsas o delusiones
  • Somnolencia excesiva durante el día y sueño repentino
  • Pérdida de memoria
  • Aumento de movimientos e incapacidad de mantenerse quieto
  • Aumento de peso
  • Reacciones alérgicas
  • Desmayos
  • Problemas del corazón con dificultad para respirar
  • Inquietud
  • Dificultad para respirar
  • Hipo
  • Neumonía
  • Impulsos incontrolables de jugar excesivamente
  • Cambios en el interés o comportamiento sexual
  • Compras o gasto incontrolable
  • Comer en exceso de forma compulsiva
  • Pérdida de conciencia o confusión severa

Raros (menos de 1 de cada 1.000 personas)

  • Agitación extrema, sentirse exaltado o sobreexcitado
  • Erecciones penales espontáneas

Consulte a su médico inmediatamente

Síndrome neuroléptico maligno (si interrumpe bruscamente el tratamiento): pérdida de movimiento muscular, rigidez, fiebre, presión sanguínea inestable, aceleración del corazón, confusión y pérdida de conciencia. Requiere atención médica urgente.

Contenido generado a partir del prospecto oficial de la AEMPS (CIMA). Solo para fines informativos — consulte siempre a su médico o farmacéutico.